"BIENVENIDA MUJER" DIOS TE LLAMA HOY A SU SERVICIO!!!

Mujer te doy la bienvenida a este lugar de bendicion, donde el Espiritu Santo de Dios ha tomado el control de este sitio, porque el es nuestro centro, El unico y Sabio Dios esta aqui, a el sea la honrra y la gloria por los siglos de los siglos. Amen....Gracias Señor Jesus!!!

jueves, 16 de diciembre de 2010

Vencedoras de Jesus!: SEÑOR TU ME CONOCES A FONDO

Vencedoras de Jesus!: SEÑOR TU ME CONOCES A FONDO: "Señor, tú me has examinado y me conoces; tú conoces todas mis acciones; aun de lejos te das cuenta de lo que pienso. Sabes todas mis andanza..."

jueves, 2 de diciembre de 2010

SEÑOR TU ME CONOCES A FONDO

Señor, tú me has examinado y me conoces; tú conoces todas mis acciones; aun de lejos te das cuenta de lo que pienso. Sabes todas mis andanzas, sabes todo lo que hago. Aún no tengo la palabra en la lengua, y tú, Señor, ya la conoces [Salmo 139,1 - 4 ].




Dios nos llama al apostolado y a la participación de su Vida divina de un modo gratuito. No importa el pasado personal del que es llamado; ante Dios sólo cuenta la respuesta que uno da cuando Él quiere confiarle a alguien alguna misión, y esto debe ir precedido por una verdadera conversión [Gálatas 1,15 - 16 ], pues no puede uno anunciar a Cristo a los demás y convertirse en un perseguidor de la iglesia, o en un destructor de la misma a través de un testimonio contrario a la fe que uno proclama.



Tú fuiste quien formó todo mi cuerpo; tú me formaste en el vientre de mi madre. Te alabo porque estoy maravillado, porque es maravilloso lo que has hecho. ¡De ello estoy bien convencido! [Salmo 139,13 - 14 ].



El Señor nos quiere totalmente comprometidos con Él pues sólo cuenta el amor que nos tiene. Por eso hemos de procurar darle una respuesta positiva a ese amor, a su gracia y a su misericordia para con nosotros. Ante lo frágil de nuestra naturaleza sólo Él puede fortalecernos para que permanezcamos como fieles testigos suyos; por eso a través de nuestra oración hemos de pedirle que nos fortalezca para que no sólo nuestros pasos dejen de ir por caminos equivocados, sino para que nos conceda la gracia de trabajar por su Reino. El Señor nos quiere como discípulos suyos no sólo escuchando su Palabra, sino poniéndola en práctica viviendo cercanos a los demás y tratando de ser para ellos un signo del amor misericordioso de Dios. Por eso le hemos de pedir a Dios que nos ayude para que demos el paso a una fe que nos identifique con Cristo en su entrega por nosotros. Su Palabra pronunciada sobre nosotros no sólo nos instruye sino que nos envía para que vayamos a los diversos ambientes de nuestro mundo y vivamos aquello de lo que aquí hemos sido testigos: que el Señor parte su pan para nosotros; que se ha puesto afanoso por nosotros para purificarnos, para hacernos dignos hijos de Dios y para conducirnos a la posesión de los bienes definitivos, pues nos ha preparado un banquete eterno.



Tus ojos vieron mi cuerpo en formación; todo eso estaba escrito en tu libro. Habías señalado los días de mi vida cuando aún no existía ninguno de ellos. Oh Dios, qué profundos me son tus pensamientos; infinito es el conjunto de ellos; examíname, reconoce mi corazón; ponme a prueba, reconoce mis pensamientos; mira si voy por el camino del mal y guíame por el camino eterno [Salmo 139,16 - 17.23 - 24 ].



¿Qué preparamos nosotros para los demás? ¿Sólo hemos venido a alimentarnos del Señor, o hemos venido para ser fortalecidos por Él e ir después a hacer con nuestro prójimo lo mismo que el Señor ha hecho por nosotros? El Señor nos invita a no separar acción de oración, ni oración de acción, a acercarnos a Él como discípulos para conocer sus caminos; para dejarnos penetrar por su entrega a favor de los demás; para hacer nuestros su Vida y su Espíritu, y para ayudar en la solución de aquello que nos esclaviza, no generando luchas fratricidas, sino generando una vida más justa y una economía que vele por los intereses de los trabajadores, cuyas familias muchas veces viven desprotegidas, faltas de todo. Entonces se vivirá la comunión fraterna, compartiendo lo nuestro con las clases más pobres, convertidos en discípulos de Cristo para actuar como testigos suyos en las realidades concretas de cada día. En el bautismo nos lavó de todos nuestros pecados y nos invitó a establecer una relación de amor con su Persona, y ahora que somos templos del Espíritu Santo nos ha mandado dar testimonio de su Evangelio.



¡¡¡Cristo amado, permite que la luz de tu Evangelio resplandezca con mayor claridad en mi interior, para que por mi conducta tenga la certeza de haber sido llamado por el Padre Dios para proyectar tu Luz ante los demás!!!



Que el Padre Dios te bendiga y te proteja, te mire con agrado y te muestre su bondad. Que el Padre Dios te mire con amor y te conceda la paz.



Protejamos nuestra Biodiversidad y el Medio Ambiente [Génesis 2,15 ]



Juan Alberto Llaguno

CUANTO PESA EL PECADO?

Un predicador acababa de invitar a sus oyentes a buscar de Dios,
cuando un joven exclamó:

-Usted habla del peso del pecado. Yo no lo
siento — Cuanto pesa? Veinte kilos, cien kilos?

-Digame -le pregunto el predicador-,

si usted pusiera un peso de cien kilos sobre el pecho de un hombre muerto, -Lo sentiria el??

–No, ya que esta muerto -Costesto el joven.

El predicador prosiguio: -Pues bien, el hombre que no siente el peso del pecado
esta espiritualmente MUERTO.

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He muerto con Cristo y soy libre del poder del pecado (Rom. 6: 7 – 8).
• He sido crucificado con Cristo. Ya no soy yo el que vive sino Cristo vive en mí. La vida que vivo en el cuerpo, la vivo por la fe en Jesús (Galatas. 2: 20).
• Estoy muerto al pecado pero vivo para Cristo Jesús (Rom. 6: 11).
• El pecado ya no tiene dominio sobre mí, porque no estoy bajo la ley sino bajo la gracia (Rom. 6: 14).

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lunes, 8 de noviembre de 2010

ECLESIASTES CAPITULO 9


1 Ciertamente he dado mi corazón a todas estas cosas, para declarar todo esto: que los justos y los sabios, y sus obras, están en la mano de Dios; que sea amor o que sea odio, no lo saben los hombres; todo está delante de ellos.

2 Todo acontece de la misma manera a todos; un mismo suceso ocurre al justo y al impío; al bueno, al limpio y al no limpio; al que sacrifica, y al que no sacrifica; como al bueno, así al que peca; al que jura, como al que teme el juramento.

3 Este mal hay entre todo lo que se hace debajo del sol, que un mismo suceso acontece a todos, y también que el corazón de los hijos de los hombres está lleno de mal y de insensatez en su corazón durante su vida; y después de esto se van a los muertos.

4 Aún hay esperanza para todo aquel que está entre los vivos; porque mejor es perro vivo que león muerto.

5 Porque los que viven saben que han de morir; pero los muertos nada saben, ni tienen más paga; porque su memoria es puesta en olvido.

6 También su amor y su odio y su envidia fenecieron ya; y nunca más tendrán parte en todo lo que se hace debajo del sol.

7 Anda, y come tu pan con gozo, y bebe tu vino con alegre corazón; porque tus obras ya son agradables a Dios.

8 En todo tiempo sean blancos tus vestidos, y nunca falte ungüento sobre tu cabeza.

9 Goza de la vida con la mujer que amas, todos los días de la vida de tu vanidad que te son dados debajo del sol, todos los días de tu vanidad; porque esta es tu parte en la vida, y en tu trabajo con que te afanas debajo del sol.

10 Todo lo que te viniere a la mano para hacer, hazlo según tus fuerzas; porque en el Seol, adonde vas, no hay obra, ni trabajo, ni ciencia, ni sabiduría.

11 Me volví y vi debajo del sol, que ni es de los ligeros la carrera, ni la guerra de los fuertes, ni aun de los sabios el pan, ni de los prudentes las riquezas, ni de los elocuentes el favor; sino que tiempo y ocasión acontecen a todos.

12 Porque el hombre tampoco conoce su tiempo; como los peces que son presos en la mala red, y como las aves que se enredan en lazo, así son enlazados los hijos de los hombres en el tiempo malo, cuando cae de repente sobre ellos.

13 También vi esta sabiduría debajo del sol, la cual me parece grande:

14 una pequeña ciudad, y pocos hombres en ella; y viene contra ella un gran rey, y la asedia y levanta contra ella grandes baluartes;

15 y se halla en ella un hombre pobre, sabio, el cual libra a la ciudad con su sabiduría; y nadie se acordaba de aquel hombre pobre.

16 Entonces dije yo: Mejor es la sabiduría que la fuerza, aunque la ciencia del pobre sea menospreciada, y no sean escuchadas sus palabras.

17 Las palabras del sabio escuchadas en quietud, son mejores que el clamor del señor entre los necios.

18 Mejor es la sabiduría que las armas de guerra; pero un pecador destruye mucho bien.

PASOS PARA LA SALVACION!

PASOS PARA LA SALVACION!