"BIENVENIDA MUJER" DIOS TE LLAMA HOY A SU SERVICIO!!!

Mujer te doy la bienvenida a este lugar de bendicion, donde el Espiritu Santo de Dios ha tomado el control de este sitio, porque el es nuestro centro, El unico y Sabio Dios esta aqui, a el sea la honrra y la gloria por los siglos de los siglos. Amen....Gracias Señor Jesus!!!

martes, 8 de febrero de 2011

100 RAZONES PARA ORAR


1. Señor, enseñame a servirte. (Malaquías 3: 16-18)
2. Señor, enseñame a ser humilde como la paloma. (1 Juan 5:17, Isaías 14:12-15)
3. Señor, quitame las palabras impropias. (Mateo 12:36)
4. Señor, enseñame a ser paciente. (Eclesiastés 7: 8)
5. Señor, en momentos de aflicción dame cordura. (Proverbios 8: 12)
6. Señor, enseñame a entender tú autoridad en mí. ( Lucas 19: 17)
7. Señor, enséñame como adquirir la obediencia. ( Filemón 21, 1 Pedro 1:22)
8. Señor, ayudame a vencer las ansiedades. (Salmo 42:43)
9. Señor ayudame a ser estable en tus caminos. ( Romanos 7-8, Efectos 3-4)
10. Señor, ayudame a concentrarme en Ti. (Salmo 91)
11. Señor, ayudame a estar siempre gozoso. (Filipenses 4)
12. Señor, dame entendimiento de la Palabra. (Proverbios)
13. Señor, ayudame a visualizar las cosas que me derriban. (2 Corintios 3-4)
14. Señor, ayudame a entender tus secretos. ( 1 Corintios 2: 9-10)
15. Señor, ayudame a que nada me robe la bendición. (Romanos 8: 34-37)
16. Señor, ayudame a no ser oidor olvidadizo. (Santiago 1)
17. Señor, ayudame a conocer mi identidad. ( Romanos 12: 3)
18. Señor, ayudame a hablar tú Palabra con autoridad. (Hechos)
19. Señor, ayúdame a no descuidarme espiritualmente. (Salmo 51)
20. Señor, ayudame a entender mi batalla. (Efesios 6)
21. Señor, ayudame a ser justo. ( Mateo 5-7)
22. Señor, ayudame a apartarme de lo malo. (Filipenses 1, Colosenses 3)
23. Señor, ayudame a entender tu concepto de mí. ( Juan 10-17, Jeremías 33:3)
24. Señor, ayudame a sacar mi coraje. (2 Corintios 5)
25. Señor, ayudame a no murmurar (Números 12 y 16)
26. Señor, ayúdame a siempre mirar hacia ti. (1 Timoteo 6, 2 Timoteo 4)
27. Señor, ayúdeme a tener misericordia. (Mateo 5-7)
28. Señor, ayúdame a memorizar tu palabra. (Deuteronomio 4:1, 8: 1; Juan 5: 39)
29. Señor, ayúdame a no caer en tentación. (Romanos 8, 12)
30. Señor, ayúdame a tener visión y pasión por las almas. (Mateo 28)
31. Señor, ayúdame a ser una persona dócil. (1Samuel 1)
32. Señor, ayúdame a perdonar para ser perdonado. (Gálatas 6:7; Marcos 4:22)
33. Señor, ayúdame a ser sincero. (Romanos 8:9; Mateo 5-8)
34. Señor ayúdame a glorificar tu nombre. (Juan 16-17)
35. Señor, ayúdame a estar en santidad. (Hebreos 12:14)
36. Señor, ayúdame a vencer lo malo. (Salmo 37)
37. Señor, ayúdame a seguir adelante. (1 Pedro 5:8)
38. Señor, ayúdame a rescatar las vidas perdidas. (Ezequiel 34:16)
39. Señor, ayúdame a someterme a mi esposo/esposa (Efesios 5: 21)
40. Señor, ayúdame a triunfar en mis cosas. (Salmo 127)
41. Señor, ayúdame a no juzgar a mi prójimo. (Mateo 5-8)
42. Señor, dame sabiduría y espíritu de temor. (Job 4:6)
43. Señor, ayúdame a serte fiel. (2 Timoteo)
44. Señor, dame el don de sanidad. (Hechos 3: 16)
45. Señor, dame el don de discernimiento de espíritu. (1Corintios 13-15)
46. Señor, dame el don de reprender demonios. (Mateo 4)
47. Señor, dame el don de la oración. (1 Reyes 9: 3; Nehemias 1: 6)
48. Señor, enséñame el ministerio de atar y desatar. (Mateo 16)
49. Señor, ayúdame a seguir directrices. (Deuteronomio 4: 6-9)
50. Señor, enséñame a amar a mi prójimo. (Mateo 22: 34-40; Romanos 13: 9-10)
51. Señor, ayúdame a aprovechar bien el tiempo. (Efesios 5)
52. Señor, enséñame a sobrellevar las debilidades. (Romanos 15: 12)
53. Señor, dame convicción mas que lógica. (Proverbios 3 :14)
54. Señor, enséñame a entender cuando algo es urgente. (Proverbios 13: 16)
55. Señor enséñame a vencer la desilusión. (Proverbios 19: 35)
56. Señor, dame la fe para entender que tu tienes suficiente recursos. (Malaquias)
57. Señor, necesito deleitarme en ti. (Salmo 16: 6)
58. Señor, ayúdame a vencer mis ansiedades. (1 Pedro 5:7)
59. Señor, ayúdame a enderezar mis pasos. (Salmo 23: 1-2)
60. Señor, ayúdame a vencer mis rebeliones. (Isaías 44: 22)
61. Señor, que yo no sea vencido por lo malo. (Romanos 12:2)
62. Señor, estoy fluctuando, ayúdame. (hebreos 10:23)
63. Señor, ayúdame a ser constante. (1 Corintios 15: 58)
64. Señor, ayúdame a honrar a mis padres. (Éxodo 20:12)
65. Señor, estoy desmayando. (Gálatas 6: 9)
66. Señor, no permitas que vaya donde tu no puedas ir conmigo. (2 Corintios 6:14-15)
67. Señor, ayúdame a vencer los obstáculos que veo amenazantes. (Mateo 29: 31)
68. Ayúdame a ser sincero. (Filipenses 1: 10; Hebreos 10: 22)
69. Señor, ayúdame a subsistir. (Colosenses 1: 13)
70. Señor, ayúdame a vencer la aflicción. (Isaías 53: 11)
71. Ayúdame a soportar mi prueba. (Número 11:14; 1 Corintios 10:13)
72. Gracias por tu sustento. (1 Timoteo 6:8)
73. Ayúdame a desechar lo terrenal que hay en mí. (Colosenses 3: 15)
74. Señor, ayúdame a hacer tu obra. ( Nehemias 4:6)
75. Ayúdame a ser diligente en mi trabajo. (Jeremías 31: 16)
76. Señor, quiero ser carta abierta para todos los hombres. (1 Corintios 3:3)
77. Quiero ser tizón encendido. (Amos 4:11)
78. Ayúdame a no hacer acepción de personas. (Proverbios 11:25)
79. Señor, no puedo con mi carga. (Mateo 11:28- 29)
80. Señor, ayúdame en mis tribulaciones (Hechos 14:22)
81. Ayúdame a que yo pueda ser pan para el hambriento. (Eclesiastés 11:1)
82. Yo quiero estar en victoria. (Salmo 18: 50)
83. Señor, quita de mi la jactancia. (Filipenses 2:3)
84. Ayúdame a ser valiente. (Josué 1:6-7; 2 Samuel 2: 7)
85. Quita la vanidad de mí. (Salmo 94: 11; 119: 37)
86. Ayúdame a ser un vaso de honra. (Romanos 9: 32)
87. Señor, ayúdame a entender mi vejez. (Salmo 71: 9,18; Proverbios 16: 31)
88. Ayúdame a estar en vela ( Mateo 26: 41; Marcos 14: 38)
89. Ayúdame a ser un varón /varona de Dios. (1Reyes 17: 24)
90. Quita de mí la vergüenza. (Deuteronomio 32:12)
91. Ayúdame a esperar tu venida. (2 Pedro 3:12; 1 Tesalonicenses 5:8)
92. Vísteme de tu coraza. (Efesios 6:13)
93. Ayúdame a resistir. (Isaías 1:17)
94. Señor, revélame tus secretos. (Daniel 2:28)
95. Dame fuerza para no retroceder. (Hebreos 10:38)
96. Hazme un vivificador. ( 8:11; 1 Corintios 3: 6)
97. Hágase tu voluntad en mí. (Juan 7:17)
98. Dame el Yelmo. (1 Tesalonicenses 5:8)
99. Te honrare con mi voto. (Salmo 50:14; 116:14)
100. Señor, no puedo alabarte, ayúdame. (Éxodo 15:2; Salmo 6:5; 30:12; 150: 6)

jueves, 3 de febrero de 2011

EN LA BRECHA (Intercesion)


Temas sobre Intercesión y Guerra Espiritual

*** Llamado a la guerra ***

Objetivo:
Concientizar a cada creyente de su llamado divino a ser soldado del Señor Jesús y encaminarlo, al mismo tiempo, a su llamado particular.

CITA: Romanos 13:12
Al aceptar a Jesucristo como el Mesías Salvador y entregar nuestra existencia a él, automáticamente nos hemos convertido en sus soldados y aliados (I Ped 2:9-10), ostentamos títulos grandiosos: Embajadores (II Cor 5:20), Herederos (Rom 8:17, Tit 3:7, Gal 4:7, 4:1, 3:29), Valientes (Mat 11: 12) .... y muchos más.

Ciertamente el Señor tiene un gran plan para con nosotros y por ello nos ha ceñido de gloria y autoridad. Todo lo que Dios quería hacer en el mundo lo hará directa o indirectamente por medio de la iglesia (Efes 1:22-23) y por ello todo creyente sin excepción tiene un llamado guerrero ( Is 13:1-5, II Tim 2:4), pues tenemos un Dios guerrero, que lucha en contra de la maldad y libra nuestra batallas. No en vano se llama a sí mismo JEHOVA TZEVA’OT : Jehová de los ejércitos, y como olvidar su revelación como JEHOVA NISI : Jehová nuestro estandarte. Todo aquel que le conozca y no desee enfilarse en su ejercito ofende su divinidad. Pierde hermosas bendiciones y abre puertas al enemigo (Lc 11:23).

Pero no todo creyente tiene el mismo llamado pues así como un ejercito en lo natural posee artillería, fuerza aérea, infantería, etc., en el ejercito del Señor ocurre lo mismo. Hay tres áreas de trabajo muy relacionadas y dependientes entre sí:

· Intercesión
· Liberación
· Guerra espiritual estratégica.

Intercesión: La persona que es llamada a la Intercesión mantendrá carga de oración constante por las necesidades urgentes o presentes de la congregación local. Son este tipo de creyentes que sienten la necesidad de ver la gloria de Dios sobre la tierra y por ello el Señor le concede respuestas favorables a sus oraciones; desatan a los incrédulos y bendicen a los ministros.

Los que tienen el llamado neto a la intercesión desarrollan amor y fidelidad a la iglesia; pasará horas sobre sus rodillas gimiendo por los perdidos, moviendo la gloria de Dios a su favor. Aquellos que poseen el don de interceder desarrollan mucho las oraciones de esfuerzo (llanto, gemido, dolores de parto), y las oraciones en lenguas y su interpretación.

Liberación: Cuando un creyente es llamado al área de liberación, desarrolla un carácter consejero, operará en los dones de discernimiento de espíritus, palabra de ciencia, sabiduría, fe y milagros. Lidiará y tendrá enfrentamientos con demonios de una forma más directa que el intercesor. El llamado de liberación echa fuera demonios de personas y da el consejo preciso para que el liberado conserve la bendición. Es muy necesario que el que practique la liberación mantenga un equilibrio en su forma de ministrar y una vida santificada en el Señor, pues el ministerio de liberación es una de los más atacados por las huestes del mal.

Guerra espiritual estratégica: En esta área se desarrolla por parte del creyente una visión amplia donde opera con frecuencia el don de profecía, discernimiento y palabra de ciencia y sabiduría. El guerrero estratégico será el encargado de dirigir batallas espirituales en lugares físicos, es más directo que el liberador pues se encargará de destruir columnas de iniquidad, tomar posiciones, enfrentar espíritus territoriales así como de dar estrategias de trabajo a los intercesores. Ninguna de estas áreas funcionan independientes, necesitan la ayuda mutua, pues somos un ejercito y como tal debemos ocupar el lugar correcto pero también fortalecernos unos a otros y reforzar la labor desempeñada por cada uno. Recordando que las batallas se ganan cuando hay unidad. Tenemos un jefe poderoso, identifiquemos nuestro lugar en su ejercito y comprometámonos a servirle de todo corazón

martes, 1 de febrero de 2011

QUE HACE BELLA A UNA MUJER?


Todos conocemos a mujeres que han sido favorecidas con una piel suave y sedosa, y con ojos brillantes e inteligentes. Nos referimos a ellas como personas bellas. Los adornos externos, como la ropa elegante y un peinado impecable, ciertamente contribuyen a su buena presencia. ¿O es su espíritu, ese magnetismo interior que comunica tranquilidad a las personas, lo que hace atractiva a una mujer?

Ya sea innata o superficial, la belleza es una fuerza poderosa. Hay sólo dos cosas capaces de traspasar el corazón humano, escribió Simone Weil. Una es la belleza; la otra es el dolor. En nuestro sofisticado mundo de hoy, las dos están invariablemente conectadas. El rejuvenecimiento quirúrgico de la piel, la liposucción o la estilización del cuerpo.

Los humanos son la única especie que se inflige a sí misma dolor físico por la belleza. Aunque la mayoría de nosotras insista en que la belleza viene de adentro, nos deshacemos fácilmente de nuestro dinero para comprar remedios contra la vejez, blanqueadores dentales, o suplementos herbáceos que nos garanticen una cintura más pequeña.
¿Cuál es la razón que nos lleva a buscar la belleza tan insaciablemente?

Dios ha puesto eternidad en el corazón de cada ser humano (Eclesiastés 3:11), pero por vivir en un mundo sujeto a limitaciones, experimentamos una discrepancia entre lo que tenemos y lo que queremos. Buscamos incesantemente a tientas el Edén perdido. En nuestro sufrimiento, muchas veces buscamos las cosas buenas que Dios nos ha dado, pero de una manera tan perjudicial que nuestra búsqueda de ellas, lo que hace es afligirnos. Sin la Palabra de Dios, que comunica la verdad a nuestras vidas, nos volveríamos esclavos de nuestros deseos.

Lamentablemente, la cultura en que vivimos se ocupa más del concepto que tenemos de la belleza, que lo que estamos dispuestos a admitir. Baños con arena volcánica, tratamientos faciales a base de pepinos, propaganda melosa en cuanto a proteínas de ginseng que queman la grasa y aumentan la capacidad cerebral, sabemos que estos artificios no funcionan, pero los consumimos más deprisa que el tiempo que les toma a los maestros de la publicidad inventarlos. La seducción de la presión social para que nos conformemos a un patrón universal de belleza es tan poderosa, que puede parecer imposible resistirla. Vivimos en un mundo que cada vez más juzga a las personas por su apariencia exterior, pero tenemos que luchar contra eso. La pregunta es: ¿cómo?

Cristo vino a la tierra para redimirnos del sufrimiento de nuestro pecado, y solamente su amor es el antídoto contra el menoscabado concepto que tenemos de nuestro propio yo. Él nos ofrece una vía de regreso al Paraíso que perdimos. Pero el camino a la sanidad es a veces difícil y doloroso: para encontrar nuestra identidad en Cristo, tenemos que deshacernos de la identidad que tenemos ahora, para salvar nuestra vida, tenemos que perderla.

La exhortación de Proverbios 6:25: No codicies su hermosura en tu corazón, ni te prenda con sus ojos, puede aplicarse también a los hombres. Cuando las mujeres se dejan cautivar por la búsqueda de la belleza, se vuelven también unas prisioneras. El deseo por la aceptación humana imita tanto a nuestro anhelo por Dios, que difícilmente podemos ver la diferencia.


Cuando le permitimos al Señor que arranque de una buena vez nuestra carnalidad para que podamos ver las cosas con sus ojos, el mundo se ve totalmente diferente. El ver la belleza como Dios la ve, nos libera de las expectativas fantasiosas y de la insatisfacción que hemos heredado de nuestra cultura. Primera de Pedro 3:3-4 dice: Vuestro atavío no sea el externo de peinados ostentosos, de adornos de oro o de vestidos lujosos, sino el interno, el del corazón, en el incorruptible ornato de un espíritu afable y apacible, que es de grande estima delante de Dios.

Proverbios 31:30 nos dice que engañosa es la gracia, y vana la hermosura; la mujer que teme a Jehová, ésa será alabada. ¿Has escuchado alguna vez gritar a tu corazón: ?¿Crees que soy bella??, pregunta Angela Thomas en su libro Do You Think Im Beautiful? [¿Crees que soy bella?] El Rey es cautivado por nuestra belleza (Salmo 45:11). El Dios que regó las estrellas en los cielos… el mismo que formó las montañas y los valles con la palma de Su mano… el Dios cuyo simple aliento da vida… ese Dios, el Rey, siempre se ha sentido atraído por ti.

Según el doctor Elliot Feit, pediatra de Georgia, cualquier mujer puede ser bella. Para que una mujer físicamente atractiva sea bella, su interior debe armonizar con su exterior, dice. El ingrediente fundamental es la piedad, que se expresa siendo generosa, buena oyente, bondadosa y solícita. Feit menciona que siempre consideró bella a su madre, aunque no la consideraba físicamente bella. Ella tenía una actitud muy positiva, con una sonrisa perpetua en su rostro y el corazón de una sierva.

Él tiene razón. Cualquier mujer puede ser bella. Cuando le pidieron que hiciera un comentario en cuanto a este punto, la actriz Audrey Hepburn, apreciada por el mundo por su encanto, dio el siguiente consejo: Para tener labios atractivos, diga palabras generosas. Para tener ojos hermosos, trate de ver el bien en las personas. Para tener una figura delgada, comparta su comida con el hambriento. Para tener un porte sereno, camine con el conocimiento de que nunca caminará sola.

El comprender la gran verdad de que Dios está siempre con nosotras y que Él siempre nos ama, contribuirá más, a la transformación de una persona, que cualquier elixir que nuestro mundo pueda ofrecer. Primera de Juan 4:9, 10 nos enseña que?en esto se mostró el amor de Dios para con nosotros, en que Dios envió a su Hijo unigénito al mundo, para que vivamos por él. En esto consiste el amor: no en que nosotros hayamos amado a Dios, sino en que él nos amó a nosotros, y envió a su Hijo en propiciación por nuestros pecados.

Gracias a Su gran amor, Dios nos cubre de rectitud y nos adorna como a una novia. El profeta Isaías entendió de qué manera el amor de Dios puede elevar a un alma terrenal: En gran manera me gozaré en Jehová, mi alma se alegrará en mi Dios; porque me vistió con vestiduras de salvación, me rodeó de manto de justicia, como a novio me atavió, y como a novia adornada con sus joyas (Isaías 61:10).

Hace poco le pregunté a una amiga en mi oficina qué es la belleza. Me dijo: Mi madre solía decir siempre que el amor puede hacernos bellas. De inmediato, pensé en la historia contada por un pastor un domingo por la mañana. Se trataba de una joven india mal parecida. En su cultura era costumbre que el novio diera una dote a la familia de la novia el día de la boda. Cinco vacas era una dote generosa; sin embargo, su familia esperaba mucho menos. Pero el día de las nupcias, su novio se presentó con diez vacas. Meses después, ella fue vista en el mercado muy segura de sí misma y con un rostro hermoso. Su joven prometido había entendido bien lo que una dote podía comprar.

Este mismo principio está en acción en nuestra vida. Yo lo experimento cada día. El amor que recibo de mi esposo y mis hijos ha transformado mi vida. Llamadas telefónicas de aliento, deditos pegajosos en mi cabello, besos en mis mejillas, abrazos inesperados, todas estas son las cosas que determinan mi semblante. Y doy gracias a Dios por ellas. Cada vez que volvemos nuestro rostro al cielo y recibimos la inagotable bendición de amor de parte de Dios, Su amor brilla en nuestras vidas. Si eso no es belleza, ¿entonces, qué es?

sábado, 29 de enero de 2011

LA SALVACION!

Cuando una persona lee la historia de la iglesia cristiana en los primeros siglos, se encuentra con un grupo de hombres y mujeres que daban sus vidas en los circos romanos con una valentía y un heroísmo tan excesivo, con un coraje y una naturalidad tan elevados, y sobre todo, con aquella serenidad tan novedosa, que nos sentimos obligados a preguntarnos ¿ qué era en realidad lo que les daba aquella fuerza y aquella alegría a estas gentes que iban a morir y a dejarse matar antes que renunciar a su fe cristiana y adorar a los ídolos paganos ?


Era la seguridad en la salvación. Ellos no vacilaban y no albergaban ninguna duda sobre la mecánica de la salvación: sabían que por su fe en Cristo habían recibido la vida eterna y que el Espíritu Santo que habitaba en su interior los acompañaría directa e inmediatamente a las manos del Padre en el paraíso.


Cuando Justino, antiguo filósofo convertido a la fe cristiana, fue presentado ante el procónsul pagano Rufus, éste le preguntó: " ¿ Supones que si te enviara a los leones o mandara cortar tu cabeza irías a un lugar donde serías honrado y recompensado ? La contestación fue tajante: " No lo supongo ". Lo sé, y estoy absolutamente seguro de ello ".


Esta firmeza sin titubeos de aquellos
creyentes que vivieron más de cerca los orígenes del cristianismo y que, por tanto, estaban más impregnados del verdadero espíritu de su fundador, es todo un ejemplo de desprecio a la muerte y de añoranza de Jesucristo que no hace más que afianzarnos en que poseían la certeza y la seguridad de la vida eterna.


La Biblia dice en Romanos 10, 9-10: " que si confesares con tu boca que Jesús es el Señor, y creyeres en tu corazón que Dios le levantó de los muertos, SERÁS SALVO. Porque con el CORAZÓN se cree para justicia, pero con la BOCA se confiesa para salvación.


¿ Alguna vez le han preguntado cómo se hace uno cristiano ? Estos versículos anteriores le dan la preciosa respuesta: la salvación está en el corazón y en la boca. La gente piensa que debe ser un proceso complicado, pero no es así. Si creemos en nuestro corazón y proclamamos con nuestra boca que Jesús es el Señor resucitado, seremos salvos.


En Romanos 6, 23 leemos : " Quien sólo vive para pecar, recibirá como castigo la muerte. Pero Dios nos regala la vida eterna por medio de Cristo Jesús, nuestro Señor ". La vida eterna es un regalo de Dios. Si es un regalo, no podemos ganarlo ni pagar por él. Sería insensato recibir un regalo por amor y ofrecer pagarlo. ¿ Quieres recibir la salvación ?

PREDIQUELE A SUS FAMILIARES!

Estimada hermana que se esfuerza por ser fiel al Señor: ¿No le parece preocupante el hecho de que algunos de los seres más cercanos a usted en este mundo estarán lejos de usted en el más allá? Nuestro tío favorito; el primo con el que jugábamos felices cuando niños; Tal vez nuestro hermano carnal que no tuvo la fortuna nuestra de que alguien le predicara el evangelio. Efectivamente, muchos de nuestros familiares, si se asemejan a la generalidad de los seres humanos, jamás obedecerán el evangelio. Esto tiene que ser muy preocupante.

Por supuesto que todo el tiempo muere gente en esa condición. Tal vez este mismo día leímos en el periódico de un accidente con uno o varios muertos. Nos duele, pero no mucho. Casi inmediatamente desechamos el pensamiento de nuestra mente para ocuparnos de nuestros asuntos o de nuestros problemas. Pero la muerte de un ser querido desobediente al evangelio, es otra cosa. Es entendible que así sea. No es por casualidad que nuestros familiares cercanos son llamados así: seres queridos. Ellos y no otros son nuestros seres queridos, seres amados, y eso por causa del afecto natural. Mientras más amado el familiar que ha fallecido, sentimos más tristeza si él no murió en fiel servicio a Dios.

Pero esa tristeza es más terrible cuando se le une el remordimiento de pensar que nosotros no les predicamos el evangelio. Puede ser que el fallecido fue nuestro tío favorito, pero ahora reconocemos que nunca nos preocupamos por su condición espiritual. Lo menos que podemos hacer es orar a Dios implorando su perdón por esta falta.

Estas situaciones no son raras. Hasta pareciera que es algo más o menos común entre los cristianos. Lo peor es que con todo y el pesar y el remordimiento cuando un familiar muere en pecado, nuestra forma de hacer las cosas persiste en relación con los seres queridos que permanecen con vida.

Dígame: ¿Ya les habló usted de Cristo a todos sus familiares que no viven tan lejos de usted? Creo que la mayor parte de mis lectores se verán obligados a contestar negativamente la pregunta.

Tratemos de encontrar la razón de este problema y su respuesta.

Parece que a muchos de nosotros se nos facilita mucho más hablarle de Cristo a un perfecto desconocido que a un familiar. ¿Por qué? La razón es simple. Si el desconocido nos rechaza, nos es casi indiferente. Pero si un tío nos pone en nuestro lugar quizá con palabras directas, tal vez burlonas, es una experiencia realmente dolorosa. Ya desde antes de abordarlo, sabemos que existe esa posibilidad y la tememos y la evitamos. Es decir nos quedamos callados. Pero en el fondo de nuestro corazón comprendemos que ese temor al rechazo de un ser querido no nos excusa delante de Dios.

Es un alivio poder recordarnos a nosotros mismos el aforismo registrado en el evangelio de que “No hay profeta sin honra sino en su casa y en su tierra” al cual le damos la aplicación de que nuestro familiar no nos oirá. ¿Para qué tomarnos la molestia?

Pero tal vez la aplicación no sea tan válida pues la Biblia nos enseña que aunque al principio al Profeta no lo aceptaron sus hermanos, finalmente se convencieron, y dos de ellos hasta llegaron a ser los autores de sendos documentos pertenecientes al Nuevo Testamento.

Cómo sea y en todo caso, la pregunta “¿Para qué tomarnos la molestia?” tiene una respuesta: Nos la tomamos para descargar nuestra responsabilidad y para demostrar que nuestro amor por nuestro ser querido es más grande que cualquier consideración que pudiéramos tener.

Ya lo dicho hasta aquí pudiera establecer el punto. Pero hay algo de mucho más peso que se tiene que decir: La realidad que vemos a nuestro alrededor y tal vez aun en nuestra propia familia es que los casos de cristianos sin familiares en la iglesia son una marcada minoría. La generalidad de los hermanos (casi es seguro que usted mismo también) tienen varios familiares que son cristianos como usted. Pueden ser hermanos, hijos, tíos, primos, cónyuges… ¿Cómo puede eso ser posible si como nos gusta argumentar los familiares no atienden a los cristianos en su familia?

Se puede documentar el hecho de que la mayoría de los cristianos están en la iglesia gracias a la influencia o esfuerzo de algún familiar más o menos cercano. Por otro lado, el hermano en la fe que vino a los pies del Señor gracias al trabajo de evangelización de un cristiano que le era totalmente desconocido es una rareza.

Entonces, el cristiano que dice que no les predica a sus familiares porque es un esfuerzo inútil se ha quedado sin argumento. La verdad es que es entre nuestros seres queridos donde nuestro esfuerzo evangelístico tiene más posibilidades de ser exitoso.

A la luz de lo anterior no nos queda más que aceptar con gusto que debemos llevarle el evangelio a nuestros seres queridos, con la esperanza fundada en los hechos incontrovertibles de que algunos de ellos, no obstante el posible rechazo inicial, vendrán a obedecer el evangelio.

Jorge Rodríguez Guerrero

LUZ AL AMANECER

.... Cuando MAS OSCURA ESTA LA NOCHE.... MAS CERCA ESTA EL AMANECER....
puede ser que en este momento... tu vida , este rodeada de tinieblas,
todo te parece, oscuro, diafano....miras a tu alrededor... y no puedes ver nada...
ni aun aquellos que te rodean.....
JESUS ES LA LUZ DEL MUNDO.....
si le buscas toda esa tiniebla se disipara... solo sera un mal recuerdo....
EL ILUMINARA TU SENDA....
SU PALABRA ES LUMBRERA EN NUESTRO CAMINO....
ES LAMPARA A NUESTROS PIES....
por mas torpes que seamos... el nos ayudara y guiara hacia la bendicion....
NO TEMAS...¡¡¡¡¡
cuando la LUZ DE JESUS ... te alumbra... el brillo de su amor nos hace ver las cosas con claridad, y sabiduria....
nuestra mente es tambien iluminada... te cambia el animo... el caracter se endulza....
aprendemos a perdonar... a ser pacientes....
y tambier a escuchar su voz.....
en el medio de las tormentas.... busca su presencia.... y el llevara tu barca a puerto seguro¡¡¡¡¡
no mires lo grande de las olas... no mires el problema....no mires a los gigantes.....Dios está contigo en todo tiempo.

La paz de Dios guarde tu vida.

LA ORACION ES PODER

¿Oras en la mañana o en la noche?

¿Confías en las manos de El Señor cada salida?

¿Le tienes en cuenta al tomar tus decisiones?

¿Acostumbras a separar el tiempo de hablar con Dios?



¿Te sientes desanimado(a), triste, cansado(a), con los problemas de siempre y sin fe para confesar la victoria, a pesar de llamarte cristiano(a)? Evalúa el tiempo que dedicas a comunicarte con tu Dios, y mira a ver si no es cierto que tu relación con Él consiste en decir unas pocas palabras de rutina al levantarte y al acostarte y quizás cuando te sientas a la mesa ... si acaso, sin fe o fervor de clase alguna.

No te quejes si las cosas siguen en las mismas o tal vez, van de mal en peor. Sé sincero(a) contigo mismo(a) y acepta que le has fallado a tu mejor Amigo. Toma hoy la decisión de ser más fiel y comienza a separar más tiempo para restaurar la relación más importante de todas las que tengas o hayas tenido. ¡Te garantizo que vivirás la diferencia! Recuerda que la oración es el medio de comunicación que Dios ha establecido para con sus hijos.

AL QUE CREE TODO LE ES POSIBLE

ORAR es exhortarte a que lleves todas tus peticiones al Trono de Gracia. Cuando te deleitas en el Señor todas las peticiones de
tu corazón serán contestadas. ¡Dios puede! ¡Cristo puede!

¡Cuanto batallamos en nuestros razonamientos o los de otros, cuando de creer en nuestro señor se trata! ¡Cuanto se ha tambaleado nuestra FE cuando pedimos y esperamos y seguimos esperando y nuestra petición no es contestada!

Hay infinidad de razones por lo cuál eso sucede, solo recuerda ¨ORAR ES HABLAR CON DIOS Y NADA HAY IMPOSIBLE PARA DIOS Y PARA EL QUE CREE, TODO ES POSIBLE.¨

La ORACIÓN se conjuga con la FE, porque sin FE es imposible agradar a Dios; "PORQUE EL QUE SE ACERCA A DIOS CREA QUE LE HAY, Y ES GALARDONADOR DE LOS QUE LE BUSCAN". (Hebreos 11:6)

¿Quieres aventurarte en el mundo de la fe y experimentar lo que hasta ahora ha sido para ti desconocido? Lo era para mí antes de conocer al Admirable, y ahora, me gozo en las maravillas que hasta entonces estaban vedadas por mi ceguera espiritual. Pero, un día ... "ME LLEVÓ A LA CASA DEL BANQUETE QUE PARA MÍ TENIA PREPARADO, Y SU BANDERA SOBRE MÍ FUE AMOR."(Cant. 2:4)

La vida Cristiana no puede vivirse sin orar correctamente, ella nos promete grandes bendiciones cuando oramos y nos muestra el poder de la oración eficaz. El Señor Jesús es el supremo ejemplo de la oración. Si el no pudo vivir en este mundo sin comunicación con Dios menos lo hariamos nosotros.

Al orar debemos tener un diálogo en el cual intervengan ¡ Dios y Usted!, (1 Tesalonicenses 5:17) -¨ORAD SIN CESAR¨- es decir una actitud permanente de Orar. Dios esta más interesado de hablar con sus hijos, de lo que nos imaginamos. Como padre, El quiere que lo conozcamos y que entendamos cuál es Su Voluntad, para que disfrutemos lo que El nos tiene preparado como sus hijos.

La Biblia habla de la ORACIÓN, nos exhorta y enseña a orar correctamente. Al ORAR debes tener en cuenta aspectos básicos que son:

ADORACION: inicie su tiempo diario de oración con alabanzas y acciones de gracias. Adorar a Dios por lo que Él es y darle las gracias por lo que Él hace. Debe ADORAR A EL SEÑOR PORQUE CONOCE LA GRANDEZA DE SU PODER.


Al practicar la Alabanza, Usted agrada a Dios. "El que sacrifica alabanza me honrará" (Salmo 50:23) y Aumentas tu propia FE "En ti confiarán los que conocen tu nombre" (Salmo 90:10). Cuando usted adora a Dios por su amor, por su misericordia, por su fidelidad, por su sabiduría y por lo perfecto que Él es, sus problemas se harán insignificantes y resultará más fácil dejarlos en manos del Señor. Siempre se debe acompañar la Alabanza con acción de Gracias.

CONFESIÓN: Es otro elemento que debe tomar parte de la oración diaria; cualquier pecado rompe la comunión íntima con Dios, (Isaías 59:2) y (Salmo 66:18). Debe haber un examen de su vida (Salmos 139:23-24). Todos nuestros errores y fallas deben ser confesados ante nuestro Padre, con corazón sincero y arrepentido. Acepta por FE el perdón y la limpieza prometida (1 Juan 1:19). No existe (1 Juan 1:19)

PETICIÓN: Debe pedir primero por el avance del reino de Dios y por las demás personas, antes de pedir por usted mismo; este orden esta sugerido por la oración modelo que Cristo nos dio en (Mateo 6: 9-13). Asi nos convertimos en soldados de primera línea, en el conflicto de Dios contra las fuerzas del mal.

Debe ser específico en sus peticiones: Cuál es su necesidad?, nombre de la persona, país, enfermedad, dolencia, solo así presenciaremos respuestas expecificas. (Juan 16:24) "Hasta ahora nada habeis pedido en su nombre, Pedid y recibireis para que vuestro gozo sea cumplido".

Recuerda que las peticiones deben ser hechas en nombre de CRISTO (Juan 14:13; 16:23) porque Él es unico intermediario entre Dios y los Hombres (1 Timoteo 2:5). Solo podemos establecer esa relación de amistad con Dios a través de Jesucristo, quien tomó nuestro lugar en la cruz para que pudiéramos tener paz con Dios. "Nadie viene al Padre ... sino por mí." (Juan 14:6). Por eso, oramos al Padre en el nombre de Jesús. Y como no sabemos pedir como conviene, necesitamos la asistencia del Espíritu Santo, quien nos ayuda en nuestra debilidad intercediendo por nosotros conforme a la voluntad de Dios. (Romanos 6:26-27)

La oración del justo es el gozo de Dios, por lo que Él espera que le alabemos, lo adoremos, le demos gracias por las bendiciones que cada día derrama sobre nuestras vidas y también espera que le pidamos. Se agrada cuando le confiamos todos nuestros asuntos y creemos de todo corazón que Él puede suplir todas nuestras necesidades; espirituales, físicas y materiales.


Cuando oramos afirmamos nuestra fe, confirmamos lo que somos en Cristo, reconocemos nuestra debilidad, dependencia y necesidad de Él y fortalecemos los lazos de amistad con nuestro amado Salvador.

Los resultados de ese encuentro: una paz que sobrepasa todo entendimiento y una gratitud inmensa hacia nuestro Padre celestial por su gran e inefable amor.

No menosprecies el amor de Dios ni tengas en poco su amistad. Toma hoy la decisión de restaurar tu vida de oración y mejorar tu relación con Aquél que su vida dio por ti. Con sus brazos bien abiertos y su mirada tierna llena de amor. Él te está esperando. Acude cada día a la cita más importante y vivirás la diferencia. PIDE, BUSCA, LLAMA, NO TEMAS. SOLO CREE...

El que no escatimó ni a su propio Hijo, sino que lo entregó por todos nosotros, ¿cómo no nos dará también con El todas las cosas? (Rom.8:32)

Porque nada hay imposible para Dios. (Luc.1:37) JESUS le dijo: Si puedes creer, al que cree todo le es posible. (Mr.9:23) Respondiendo JESUS, les dijo: Tened fe en Dios. (Mr.11:22)



Etiquetas: oracion es poder

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